Muy contento con que la RAE haya abandonado las definiciones absurdas de la palabra “vida" y haya optado por una definición con base científica clara y basada en la propiedad homeostática y heredable de la vida.
Ahora a ver si nos arreglan la definición de "dinosaurio", que aunque arreglada desde la versión anterior, sigue asumiendo que es un "reptil extinto propio del mesozoico", y bueno…