El choque de trenes de Toledo ha sido sin lugar a dudas un shock para el país, como lo fue previamente el de Adamuz. Cuando un objeto de semejante tamaño, viajando a tal velocidad, colisiona, el impacto recorre la geografía nacional. Dos máquinas de más de 400 toneladas, una contra la otra, han dejado hasta la fecha 69 personas muertas. El clamor popular es unánime: "esto es inaceptable". Coincido plenamente.
Por desgracia, la movilidad es una estupenda fábrica de fallecidos en nuestro país, aunque la ferroviaria sigue siendo (pese a estos dos eventos) de las más seguras con diferencia.
La perspectiva, en ocasiones, da vértigo.
En 2025 fallecieron 1775 personas en siniestros viales relacionados con vehículos a motor. El año previo fueron 1785. Desde 2010 las cifras permanecen estables. Son treinta y ocho Adamuz al año, o 25 Toledos. Cada año.
Cada año, 12.595 peatones son atropellados por vehículos, de los cuales fallecen 321. Son un Adamuz cada menos de dos meses y un Toledo cada menos tiempo todavía.
Prácticamente nadie pide responsabilidades, apenas se alza la voz, son datos invisibles, un goteo de cadáveres silencioso que trunca vidas día a día.
Hay una broma estadounidense que dice que la forma más fácil de matar a alguien y salir impune es usando un coche como arma. A los datos me remito.
Si la ciudadanía fuesemos igual de pasionales con las colisiones de coches que con las de trenes veríamos otras ciudades, otras regiones. Y más trenes, que sigue siendo una forma de viajar notablemente más segura que en coche, pese a los hechos recientes.
https://www.dgt.es/menusecundario/dgt-en-cifras/dgt-en-cifras-resultados/dgt-en-cifras-detalle/Las-principales-cifras-de-la-siniestralidad-vial-2025/